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¿Cuánto puede durar la crisis económica actual?, ¿qué repercusión tendrá en nuestra economía?, ¿cómo va a afectar al sector de la inversión financiera?... Para intentar dar respuesta a éstas y otras muchas cuestiones de nuestra deriva económica y fiananciera, la Asociación Nacional de Asesores Financieros (ANAF) celebró en Madrid, el pasado diez de diciembre, su IV Foro Internacional del Asesoramiento Financiero que volvió a reunir a una cuidada representación de los profesionales de la intermediación financiera, junto con algunas autoridades, y representantes de entidades y asociaciones de consumidores, en los salones del hotel Meliá Galgos.
El orden del día se respetó escrupulosamente, y el Foro comenzó a la hora prevista con la salutación y mensaje de bienvenida de nuestro presidente, Salvador Cerezo, y las exposiciones de cada uno de los ponentes invitados y reunidos entorno a cada una de las mesas de trabajo. En el ambiente del Foro no se ocultaba la preocupación por la crisis financiera global, salpicada aún cada día por la deriva continua de las bolsas y los mercados, cuando no por las malas noticias que afectan a escala internacional a las grandes corporaciones, cuando no por los sobresaltos de las malas prácticas, la ausencia de controles, e incluso las estafas piramidales. Pese a todo ello, los ponentes de uno y otro signo vinieron a coincidir en sus exposiciones en la necesidad de poner coto a este círculo vicioso financiero, intentando hacer comprender a los consumidores y usuarios de los servicios financieros, el peligro que representa colocar a todos los profesionales y entidades en el mismo saco de las malas prácticas, y que la caída general de la confianza, la disminución del consumo, las dificultades financieras del tejido empresarial, los despidos masivos, o el aumento de la morosidad y las perspectivas económicas fuertemente recesivas, precisan hoy, más que nunca, de la necesidad de criterio y apoyo en las decisiones económicas que sólo los buenos profesionales pueden proporcionarnos a los inversores y consumidores de productos financieros.
En el Foro también se puso de manifiesto que según las más recientes demoscopias, en España se revela que el 85% de los encuestados considera que la situación económica que atravesamos es mala o muy mala, lo que coincide con la percepción que intuitivamente los ciudadanos tienen de la cuestión, dada la notoriedad y la importancia que revisten los sucesos que se difunden por los medios de comunicación. Igualmente, y en relación específica con el sector financiero, el 86% de los encuestados tiene un nivel de confianza en el sector baja o muy baja, y tan sólo un 3% se manifiesta a favor de devolvérsela en un horizonte próximo. Sin embargo, la realidad también nos descubre que pese a todo ello, casi un tercio de las personas que han realizado aportaciones a sus planes de ahorro o inversión a lo largo de los últimos tres años, ha recibido asesoramiento financiero respecto al cual se muestran en general muy satisfechos, y que por lo tanto, resulta más que probable que su decisión de volver a aportar o no en el nuevo año que comienza, volverá a estar influenciada por el asesoramiento que reciban de los profesionales de la intermediación financiera en los que han confiado. Y de hecho, sólo un 10% de los encuestados manifiesta abiertamente que la confianza en su asesor se ha visto seriamente dañada a raíz de todo lo que sucede. Por su parte, un 23% dice haber reducido levemente su nivel de confianza en su asesor frente a un 67% que mantiene un alto nivel de confianza, incluso más elevada que nunca.
Por lo tanto, el que en una época tan crítica como la actual, la mayoría de los clientes asesorados, que como sabemos tienen en al actualidad la más baja confianza posible en el mercado financiero, tengan empero tan alto nivel de estima respecto a sus asesores, debiera servirnos para reflexionar, y ese resulta ser el mensaje con el que concluyeron la mayoría de los ponentes del Foro, “hasta que punto el recurso del asesoramiento puede estar infravalorado”. Y tal y como recalcaba la ponencia del representante de la firma Front & Query, “los encuestados que afirman que la confianza en su asesor se ha visto perjudicada dan mayor importancia a factores relacionados con la falta de independencia y el excesivo sesgo hacia lo comercial de su asesor”. De ahí que la mayoría de los presentes se manifestaran de acuerdo en que de cara al futuro inmediato, el papel del asesoramiento financiero tomará el relevo de los enfoques basados exclusivamente en la venta y colocación de productos en el mercado.
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