La diversificación, garantía
de su futuro
Santiago Domínguez, director comercial de Pelayo Mondiale Vida
Durante la penúltima semana de junio, hemos vivido uno de los momentos más intensos de la historia reciente, en que la viabilidad del sistema público de pensiones, y por tanto la necesidad de modelos privados de jubilación, han ocupado más espacio en los medios de comunicación.

“Si nuestros clientes quieren mantener su nivel de vida en la jubilación, necesitan gastar menos y ahorrar más y mejor”

El mercado asegurador se ha enfrentado siempre a la necesidad de hacer planteamientos valientes, sobre los que la gente no desea pensar, no tenemos más que recordar los seguros cuyas eufemísticas denominaciones reflejan el pudor de hablar del entierro y de la muerte

ESPERANZA DEL BLANCO
Como es sabido, el asunto saltaba a los medios de mano de unas declaraciones del gobernador del Banco de España, planteando la necesidad de abordar reformas estructurales. Estas declaraciones han sido matizadas desde varias instancias del Gobierno, pero nos ha parecido oportuno abordar algunas reflexiones sobre el asunto con Santiago Domínguez, director comercial de Pelayo Mondiale Vida.

- ¿Por qué cree que este tema se plantea ahora?
- En nuestro criterio, parte de una circunstancia nada desdeñable, y es la importancia de la bonanza económica y el empleo, para mantener el equilibrio de un sistema de reparto como es la Seguridad Social en materia de pensiones.
Recordemos que en la actualidad el esquema de pensiones de la Seguridad Social se encuentra en superávit, en buena medida por el hecho que ha habido en el pasado reciente una situación de bonanza económica, que ha permitido no sólo que los nacionales tuvieran más oportunidades de empleo que en otras épocas, sino que además, hiciese falta importar mano de obra inmigrante, especialmente en ciertos estratos del tejido productivo. Recordemos que de 45 millones de personas que vivimos en España, más de 5 millones son inmigrantes, con un ratio que ya supera el 11% de la población, y que ha crecido fundamentalmente en los últimos cuatro o cinco años.
Cuando todos los analistas económicos afirman que estamos en una crisis económica, de calado internacional, que afecta especialmente a España en el mercado inmobiliario, es de esperar que tarde o temprano afecte seriamente al empleo, y muy especialmente al tejido más débil, el de los jóvenes y los inmigrantes.
No hay que correr mucho para sacar la conclusión de que en un sistema de reparto, si hay menos jóvenes e inmigrantes trabajando, las cotizaciones de la Seguridad Social decrecen o crecen menos. Las cifras que preocupan al Banco de España afirman que actualmente los gastos del sistema de pensiones crecen más del 14% anual, mientas los ingresos crecen a menos del 8%, sin que aún se noten con seriedad los efectos de la posible destrucción de empleo que hemos comentado.

- ¿Qué importancia hay que darle en su opinión a estas advertencias?
- En nuestro criterio, consideramos, que el problema tiene dos vertientes, la pública y la privada. Desde el punto de vista público, estamos con el Banco de España, que es un tema al que hay que prestar una atención mayor, especialmente por las consecuencias que sobre él tendrá un entorno menos favorable que aquél del que hemos disfrutado en un pasado reciente. Pero lo cierto es que desde nuestra posición, poco o nada podemos influir en estas instancias.
Desde el punto de vista privado, como profesionales del sector financiero, creo que sí que tenemos que hacer algunas reflexiones, y eventualmente emprender algunas acciones. En concreto, creo que deberíamos revisar el concepto de asesoramiento financiero en previsión social.

- ¿A qué se refiere al revisar el concepto de asesoramiento financiero en previsión social?
- Realmente me refiero a qué papel tenemos que adoptar ante nuestros clientes, como asesores o directores de redes de asesores, en materia de previsión social.
Con demasiada frecuencia pensamos erróneamente que nuestra misión es el asesoramiento de inversiones, basado en óptimos financiero fiscales y de encajes perfilados de rentabilidad / riesgo, olvidándonos de los matices que requiere el asesoramiento en previsión social, que algunos tienden a llamar también planificación patrimonial.
Por este error, podemos estar usando los productos finalistas de ahorro como los planes de pensiones, los PPA, los PIAS y otras modalidades de seguro de vida para la jubilación, tan sólo como “comodines fiscales”, olvidándonos que su papel fundamental es ser verdaderos soportes de una decisión fundada, de lo que siempre se ha entendido por  “ahorrar para la vejez”.

- ¿En qué cree que se diferencia lo que platea de lo que actualmente se hace?
- Pues, por decirlo claro, en el miedo que nos da decirle a nuestros clientes que gasten menos, y que ahorren más de una forma organizada y realista. Es evidente que nos resulta más fácil trabajar con el excedente natural del consumo, o con patrimonios que proceden de herencias, ventas de empresas, inmuebles... etcétera, pero lo cierto es que tenemos que reflexionar sobre el modo en el que planteamos a nuestros clientes que la esperanza de vida es cada vez más larga, y que el esquema público de pensiones no debe ser el único soporte de nuestra economía personal y familiar en la jubilación.
El mercado asegurador se ha enfrentado siempre a la necesidad de hacer planteamientos valientes, sobre los que la gente no desea pensar, no tenemos más que recordar los seguros de decesos, o los de Vida-riesgo, cuyas eufemísticas denominaciones reflejan ya un cierto pudor de hablar del entierro y de la muerte.
Hablar de la jubilación no genera agresividad, por lo que hablar de dedicar a ella los excedentes, es relativamente fácil, especialmente si el instrumento tiene ventajas fiscales. El caso es que tenemos que afrontar esa realidad para buena parte de nuestros clientes, no va a ser suficiente dedicar excedentes, si quieren mantener el nivel de vida en la jubilación, necesitan “gastar menos y ahorrar más y mejor”.

 


Actualidad/Entrevistas/Opinión/Firmas/Empresas/Formación/
Tribuna/Informe/Reportaje/Ocio