Publicación digital
de la Asociación Nacional
de Asesores Financieros

Año V. Número 36
Julio-Agosto 2008

Edita:
ANAF
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La crisis ha llegado
y nadie sabe cómo...

Salvador Cerezo
Presidente de ANAF
OLÍTICOS,  banqueros, empre-
La importancia
que va a tener
una buena transposición de
la MiFid, y la agrupación de la regulación de los sectores globales en cuanto al asesoramiento profesional e independiente se refiere, van a marcar un hito
en el modelo de planificar con eficacia a esa
clase media que
es el sustento
de la economía

sarios y demás expertos del sagrado mundo de las finanzas, aseguraban, hasta no hace mucho, que “no pasaba nada” que lo máximo que tendríamos sería una desaceleración suave y, resulta que estamos en una crisis larga y profunda. Unos dicen que por culpa de las subprimes, otros que por el petróleo..., la verdad, presiento que es un reajuste brusco de una sociedad de consumo totalmente descontrolada a nivel mundial, en definitiva, un serio frenazo a los efectos del marketing consumista de los últimos años.
Hemos pasado de la cultura del ahorro a la cultura del endeudamiento por lo tanto el golpe más duro se le da a la, tan vitoreada, clase media que tanto se le ha potenciado en los últimos veinte o veinticinco años, en definitiva, permítanme la expresión, se le ha “engordado para morir”, me explico, se ha creado una clase media potente para luego bombardearla con mensajes de “compre, si no dispone de dinero para comprar, se lo prestamos” y de esta forma, se han endeudado las familias a corto y largo plazo hasta límites insospechados. Las causas están claras, los encargados de predecir esta hecatombe estaban muy ocupados de otros menesteres. Los políticos, a los cuales parece ser que se les paga para que piensen a corto plazo, estaban más preocupados de cuestiones electoralistas que de velar por el control de la especulación desacerbada del suelo y el boom inmobiliario, que han llenado los bolsillos de muchos “empresarios”, por llamarlos de alguna forma…; los banqueros, haciendo préstamos al consumo sin ningún tipo de control, para luego refinanciarlos a largo plazo con garantías hipotecarias, convirtiendo los préstamos de coches, electrodomésticos, viajes, vacaciones, incluso los retoques corporales a base de cirugía, en préstamos a cuarenta, cincuenta y ya veremos, hasta cuantos años habrá que endeudarse para hacer frente al endurecimiento de las cuotas producidas por el impacto de las subidas de los tipos de interés para frenar el consumo.
Esto ha sido la tónica general a nivel  mundial pero, a nivel de nuestra querida España, el efecto es, si cabe, mucho más grave. Si en el resto de los países del entorno capitalista, el ahorro se ha visto afectado, en nuestra piel de toro, la situación de “nuevos ricos” producida por la escalada del valor de la vivienda, ha creado una burbuja financiera sin caer en la cuenta de que nos habíamos sobrepasado del valor medio del suelo en Europa, siendo los sueldos  sensiblemente inferiores a nuestros socios europeos de primera división. Todo esto sin razonar que el PIB está endogamizado por la construcción y el turismo básicamente, teniendo, además, un gran número de inmigrantes empleados en estos sectores, lo cual nos crea un futuro poco esperanzador. ¿Podemos hablar de falta de cultura financiera?
Hay que empezar a poner la vista en el futuro y encontrar soluciones a esta fuerte crisis. No hay otro camino que el de culturizar financieramente a los consumidores, desde Anaf veníamos, desde hace años, promulgando esta idea en pro de los particulares; y parece ser que la Unión Europea se ha puesto en marcha coincidiendo con nuestra propuesta. Es lógico, con una mayor cultura, empezando por los encargados de asesorar y terminando por los particulares, se ayudaría a adaptarse a los consumidores cada vez más al complejo mundo financiero-fiscal; y con la asistencia de asesores independientes que les planifiquen sus estructuras para el futuro, se puede retomar el rumbo en la próxima década, volviendo a recuperar el poder adquisitivo de una gran masa de clase media que va a quedar bastante dañada, a fin de cuentas, este nicho es el soporte de la estabilidad de cualquier país que quiera estar en la cumbre.
La importancia que va a tener una buena transposición de la MiFid, y la agrupación de la regulación de los sectores globales en cuanto al asesoramiento profesional e independiente se refiere, seguros, productos bancarios, intermediación de crédito y financiación; van a marcar un hito en el modelo de planificar con eficacia a esa clase media que es el sustento de la economía.
Tenemos los asesores en un futuro inmediato un papel muy importante y diferenciador que debemos asumir.

 


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