Imagínese una operación en la que un activo que cuesta 7.000$ multiplica por 7.000 su valor en el momento de su venta. Difícil de creer, pero esto ocurrió con el cuadro de Picasso “El sueño” propiedad de un matrimonio estadounidense que lo vendió en 1997, en Christie’s, por 48,4 millones de dólares. En mayo del 2004 la pieza de Picasso “Joven con pipa” se vendió por 104 millones de dólares en Sotheby’s convirtiéndose en la obra más cara rematada en el mercado de subastas.
Inversión en arte, una alternativa rentable
ELISA HERNANDO
Asesora de inversión en arte.
Por gentileza de Estrategias de Inversión

La rentabilidad
de la inversión
en arte puede llegar
a ser igual o superior
a la de la bolsa

En 1997 la casa de subastas Sotheby’s remataba el óleo de Barceló “ Le feu sur la plage” en 102.888€, tres años más tarde, se volvía a rematar en 203.428€. Si en 1997 hubiésemos invertido 100 euros en obra Miquel Barceló, hubiéramos obtenido un valor medio de 347€ en septiembre de 2005. La inversión y  la rentabilidad en

Invertir en obras de Picasso o Barceló parece tener el éxito asegurado.

artistas como Picasso o Barceló están claras pero, ¿cuál es la principal diferencia con la inversión en mercados financieros? El disfrute y factor social por la posesión y uso del activo. Este valor añadido nos acercaría más al carácter emocional de la compraventa de vivienda para uso propio y que no sólo responde a estrategias de rentabilidad económica.

Comparativa Arte - Bolsa. El pasado mes de septiembre la prestigiosa web artprice.com, especializada en información sobre mercado del arte, publicaba un estudio comparativo sobre la inversión en arte, bolsa o inmuebles de Nueva York y Londres durante el periodo enero 2001 y julio 2005. La conclusión es sorprendente. En la ciudad inglesa, frente al crecimiento del 91% del mercado inmobiliario, el mercado del arte se había incrementado en un 92 % (tomándose como referencia los precios rematados en las casas de subastas) y la variación de los mercados financieros (FTSE100) era del -21,5%. Al otro lado del Atlántico, el incremento de precios del arte era sólo de un 47% frente a un incremento del 91% en los activos inmobiliarios y un 0,5% del Down Jones IA.
La inversión en arte no es una práctica habitual principalmente por el desconocimiento del mercado y la gran cantidad de tiempo que habría que dedicarle, sin embargo, la rentabilidad puede llegar a ser igual o superior a la bolsa, si nos dejamos asesorar por expertos en el mercado del arte.

Funcionamiento del mercado. Al igual que otros, se rige por la oferta y demanda. Pero, ¿qué se esconde detrás de estos movimientos? Si como inversionista queremos comprar o vender arte, tendremos que conocer cuáles son los agentes que determinan esta oferta, dónde puedo hacerlo y cuáles son las características de cada uno de ellos. Se identifican dos mercados: el primario, configurado por galerías y el secundario, compuesto por casas de subastas y marchantes. Todos ellos gravarán al precio una comisión que variará del 10% al 50% del precio final. Las galerías, como representantes de los artistas vivos, expondrán, promocionarán y venderán sus obras en su espacio. Las casas de subastas, como Christie’s o Sotheby’s, ofrecen en oferta pública lotes de piezas que se adjudicará al mejor postor y el marchante, que suele trabajar con obras de artistas fallecidos, las vende directamente o a través de otros intermediarios.
Pero, ¿cuáles son las barreras de entrada del mercado del arte que dificultan un correcto y fluido funcionamiento? El gran caballo de batalla del mercado es el mecanismo de fijación de los precios. Si bien ya hemos adelantado que responde al juego de la oferta y la demanda, son esos agentes que configuran la oferta del sector los que determinan los precios de salida bajo criterios de valoración y tasación que, muchas veces, responden a parámetros subjetivos y cuestionables. Por otro lado, los precios finales de compraventa son públicos en las casas de subastas pero nunca sabemos el precio final alcanzado en galerías de arte, marchantes u otros intermediarios.

Falsificaciones. Otro problema es la existencia de obras falsas. Ante cualquier duda, el inversor debería recurrir al experto responsable a nivel internacional del artista para que le confirmen la autentificación de la misma. Por ejemplo, en el caso de artistas muertos, Monsieur Descharmes para Salvador Dalí o Jacques Dupin para Miró, así nos evitaremos un disgusto posterior. Muy reciente es el caso de Finlandia donde, durante 2004 y como motivo del aniversario del nacimiento de Dalí, se realizó una exposición en un museo que finalmente tuvo que ser cancelada al tratarse de obras falsas.
Pero sin duda, la gran dificultad a la que se enfrenta el inversor/ coleccionista de arte es identificar el “buen arte” con el que rentabilizar su inversión. Ante una oferta tan amplia y dispersa tendría que dedicar mucho tiempo a adquirir y actualizar información sobre los artistas y sus obras de arte. Entendemos que es difícil invertir en arte sin un conocimiento del mercado, pero desde hace varios años existen empresas dedicadas a la consultoría de arte que, al igual que el experto en bolsa, aconsejan sobre las alternativas más rentables y adecuadas según el perfil y aversión al riesgo del cliente. Las ventajas de esta figura son su objetividad, ya que es independiente de los canales de venta, el ahorro de tiempo para el inversor, la búsqueda de obras de arte a nivel nacional e internacional, la optimización de precios al conocer los márgenes comerciales del sector y la visión global del mercado del arte.

Recomendaciones. A modo de conclusión daré una serie de recomendaciones para invertir con éxito en el mercado del arte:
1- Estar informados de todo lo que ocurre en el mercado del arte leyendo revistas y webs especializadas
2- Desarrollar nuestro propio criterio según nuestros intereses y no dejarse llevar por las modas
3- Plantearse la inversión a medio / largo plazo y durante ese tiempo, disfrutar de la pieza adquirida
4- Asistir a subastas, anticuarios, ferias y exposiciones
5- No comprar o vender impulsivamente y precipitadamente, meditar y analizar todas las circunstancias antes de hacerlo
6- Dejarse asesorar por profesionales de confianza.

Diversificación patrimonial. A la hora de obtener rentabilidades medias estables con el paso del tiempo. El “arte” como inversión alternativa supone un vehículo más para nuestra diversificación, si bien, tradicionalmente, no suele formar parte de las inversiones dada su complejidad, falta de conocimiento y dificultad de valoración. No debemos olvidar que tan arriesgado es comprar una “obra” sin el correcto asesoramiento, como invertir en Bolsa porque nos lo ha dicho un compañero de trabajo o porque lo he leído en la prensa. La diferencia está en romper barreras. Al igual que desde mi punto de vista no se debería invertir en Bolsa sin el conocimiento necesario o sin un asesoramiento profesional, tampoco debemos acudir al “mercado del arte” sin ir de la mano de unos profesionales, como son las “consultorías de arte”. Bien asesorados, podemos invertir desde importes muy inferiores a las sumas que se barajan por los “Van Gogh, Dalí, Goya....” y obtener plusvalías con el paso del tiempo. Insisto en que esta modalidad de inversión se basa tan solo en un correcto asesoramiento, en interesarse por el mercado, informarse y en planteárselo como una inversión a largo plazo.
¿Tiene riesgos? Por supuesto. Comprar un cuadro tan sólo porque sabemos diferenciar los colores sería lo mismo que comprar una acción tan sólo porque sabemos apretar la tecla de compra o dar la orden al banco. Así se pierde dinero, por no estar correctamente asesorados. Es un tópico, pero si para operarnos de apendicitis, aunque sabemos en qué zona del cuerpo está, no cogemos un cuchillo de cocina y abrimos... tampoco debemos acudir a ningún tipo de inversión sin estar asesorados de la mano de un profesional.

 


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