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artistas
como Picasso o Barceló están claras pero, ¿cuál es la principal diferencia
con la inversión en mercados financieros? El disfrute y factor social
por la posesión y uso del activo. Este valor añadido nos acercaría más
al carácter emocional de la compraventa de vivienda para uso propio y
que no sólo responde a estrategias de rentabilidad económica.
Comparativa
Arte - Bolsa. El pasado mes
de septiembre la prestigiosa web artprice.com, especializada en información
sobre mercado del arte, publicaba un estudio comparativo sobre la inversión
en arte, bolsa o inmuebles de Nueva York y Londres durante el periodo
enero 2001 y julio 2005. La conclusión es sorprendente. En la ciudad inglesa,
frente al crecimiento del 91% del mercado inmobiliario, el mercado del
arte se había incrementado en un 92 % (tomándose como referencia los precios
rematados en las casas de subastas) y la variación de los mercados financieros
(FTSE100) era del -21,5%. Al otro lado del Atlántico, el incremento de
precios del arte era sólo de un 47% frente a un incremento del 91% en
los activos inmobiliarios y un 0,5% del Down Jones IA.
La inversión en arte no es una práctica habitual principalmente por el
desconocimiento del mercado y la gran cantidad de tiempo que habría que
dedicarle, sin embargo, la rentabilidad puede llegar a ser igual o superior
a la bolsa, si nos dejamos asesorar por expertos en el mercado del arte.
Funcionamiento
del mercado. Al
igual que otros, se rige por la oferta y demanda. Pero, ¿qué se esconde
detrás de estos movimientos? Si como inversionista queremos comprar o
vender arte, tendremos que conocer cuáles son los agentes que determinan
esta oferta, dónde puedo hacerlo y cuáles son las características de cada
uno de ellos. Se identifican dos mercados: el primario, configurado por
galerías y el secundario, compuesto por casas de subastas y marchantes.
Todos ellos gravarán al precio una comisión que variará del 10% al 50%
del precio final. Las galerías, como representantes de los artistas vivos,
expondrán, promocionarán y venderán sus obras en su espacio. Las casas
de subastas, como Christie’s o Sotheby’s, ofrecen en oferta pública lotes
de piezas que se adjudicará al mejor postor y el marchante, que suele
trabajar con obras de artistas fallecidos, las vende directamente o a
través de otros intermediarios.
Pero,
¿cuáles son las barreras de entrada del mercado del arte que dificultan
un correcto y fluido funcionamiento? El gran caballo de batalla del mercado
es el mecanismo de fijación de los precios. Si bien ya hemos adelantado
que responde al juego de la oferta y la demanda, son esos agentes que
configuran la oferta del sector los que determinan los precios de salida
bajo criterios de valoración y tasación que, muchas veces, responden a
parámetros subjetivos y cuestionables. Por otro lado, los precios finales
de compraventa son públicos en las casas de subastas pero nunca sabemos
el precio final alcanzado en galerías de arte, marchantes u otros intermediarios.
Falsificaciones.
Otro
problema es la existencia de obras falsas. Ante cualquier duda, el inversor
debería recurrir al experto responsable a nivel internacional del artista
para que le confirmen la autentificación de la misma. Por ejemplo, en
el caso de artistas muertos, Monsieur Descharmes para Salvador Dalí o
Jacques Dupin para Miró, así nos evitaremos un disgusto posterior. Muy
reciente es el caso de Finlandia donde, durante 2004 y como motivo del
aniversario del nacimiento de Dalí, se realizó una exposición en un museo
que finalmente tuvo que ser cancelada al tratarse de obras falsas.
Pero
sin duda, la gran dificultad a la que se enfrenta el inversor/ coleccionista
de arte es identificar el “buen arte” con el que rentabilizar su inversión.
Ante una oferta tan amplia y dispersa tendría que dedicar mucho tiempo
a adquirir y actualizar información sobre los artistas y sus obras de
arte. Entendemos que es difícil invertir en arte sin un conocimiento del
mercado, pero desde hace varios años existen empresas dedicadas a la consultoría
de arte que, al igual que el experto en bolsa, aconsejan sobre las alternativas
más rentables y adecuadas según el perfil y aversión al riesgo del cliente.
Las ventajas de esta figura son su objetividad, ya que es independiente
de los canales de venta, el ahorro de tiempo para el inversor, la búsqueda
de obras de arte a nivel nacional e internacional, la optimización de
precios al conocer los márgenes comerciales del sector y la visión global
del mercado del arte.
Recomendaciones.
A
modo de conclusión daré una serie de recomendaciones para invertir con
éxito en el mercado del arte:
1-
Estar informados de todo lo que ocurre en el mercado del arte leyendo
revistas y webs especializadas
2-
Desarrollar nuestro propio criterio según nuestros intereses y no dejarse
llevar por las modas
3-
Plantearse la inversión a medio / largo plazo y durante ese tiempo, disfrutar
de la pieza adquirida
4-
Asistir a subastas, anticuarios, ferias y exposiciones
5-
No comprar o vender impulsivamente y precipitadamente, meditar y analizar
todas las circunstancias antes de hacerlo
6-
Dejarse asesorar por profesionales de confianza.
Diversificación
patrimonial. A
la hora de obtener rentabilidades medias estables con el paso del tiempo.
El “arte” como inversión alternativa supone un vehículo más para nuestra
diversificación, si bien, tradicionalmente, no suele formar parte de las
inversiones dada su complejidad, falta de conocimiento y dificultad de
valoración. No debemos olvidar que tan arriesgado es comprar una “obra”
sin el correcto asesoramiento, como invertir en Bolsa porque nos lo ha
dicho un compañero de trabajo o porque lo he leído en la prensa. La diferencia
está en romper barreras. Al igual que desde mi punto de vista no se debería
invertir en Bolsa sin el conocimiento necesario o sin un asesoramiento
profesional, tampoco debemos acudir al “mercado del arte” sin ir de la
mano de unos profesionales, como son las “consultorías de arte”. Bien
asesorados, podemos invertir desde importes muy inferiores a las sumas
que se barajan por los “Van Gogh, Dalí, Goya....” y obtener plusvalías
con el paso del tiempo. Insisto en que esta modalidad de inversión se
basa tan solo en un correcto asesoramiento, en interesarse por el mercado,
informarse y en planteárselo como una inversión a largo plazo.
¿Tiene
riesgos? Por supuesto. Comprar un cuadro tan sólo porque sabemos diferenciar
los colores sería lo mismo que comprar una acción tan sólo porque sabemos
apretar la tecla de compra o dar la orden al banco. Así se pierde dinero,
por no estar correctamente asesorados. Es un tópico, pero si para operarnos
de apendicitis, aunque sabemos en qué zona del cuerpo está, no cogemos
un cuchillo de cocina y abrimos... tampoco debemos acudir a ningún tipo
de inversión sin estar asesorados de la mano de un profesional.
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